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Mostrando entradas de julio, 2018

Cansancios y fracturas

Marcos 6,30-34 Nos contaba el Profe Monroy, que nos daba cursos de redacción en el primer año del seminiario y nos contaba su vida espiritual y vocacional, que alguna vez había visto una película sobre la dura batalla de un anciano sacerdote contra las tentaciones sexuales. Y nos decía que si los sacerdotes maduros tenían esas tentaciones, ¡qué sería nosotros, miserables criaturas del Señor! Lo mismo pasa con esta escena del evangelio, bellísimamente empática: Que Jesús, el Señor, y sus apóstoles se sintieran cansados. De otro modo, la escena no tiene sentido. Si Jesús experimentaba cansancio, ¡qué será nosotros, miserables criaturas del Señor! Sin embargo, Jesús tuvo que interrumpir su descanso y el de los suyos frente al cansancio y el hambre de la gente que lo buscaba. A la vista de ello, sintió compasión, se le estremecieron las entrañas. Lo siguiente en la narración, es la multiplicación de los panes, en la que el evangelio nos muestra a Jesús con los rasgos del buen pastor q

Sueñan las pulgas...

Marcos 6,1-6 Debe haber sido terriblemente difícil para Jesús, eso de que luego de sentir que se posaba sobre él el Espíritu Santo en el Jordán, luego de haber sido impulsado por el Espíritu Santo al desierto y haber sentido el impulso de dejarlo todo y entregarse a una vida de profeta itinerante para anunciar de pueblo en pueblo la inminente llegada del Reino de Dios; que luego de hacer presente este Reino con gestos y palabras que suscitaron en toda clase de personas una fuerte confianza en él; volver finalmente a casa, a Nazaret, a su gente y a su pueblo, y ser visto con desconfianza.  Debió haber sido terriblemente difícil para Jesús que los leprosos confiaran en él, que sencillos pescadores como Pedro y Andrés, Santiago y Juan, dejaran redes y barcas para caminar detrás de él; que los campesinos que lo escucharan dieran fe a sus palabras, y confiaran en que de verdad el Reino de Dios era tan pequeño y a la vez tan lleno de vida como una semilla de mostaza; que los amigos

Si se trata de amor

Marcos 5,21-43 Antes, para referirme a todo lo que caía en el campo de lo posible, me gustaba usar la expresión de Fernando Delgadillo, “puede que pueda”. Pero de un tiempo para acá, me gusta usar también la manera en que lo dice Rosana: “Por poder, puede ser”. Y por poder, puede ser que estos dos personajes femeninos de la secuencia narrativa de Marcos, que los presenta, dice José Luis Sicre, como si de muñequitas rusas se tratara, la historia de una dentro de la historia de la otra, sean dos evocadoras imágenes de nuestra Patria. Por un lado, una mujer que lleva muchos años enferma. Así está México, como una mujer desangrada por muchos años. Una mujer que ha entregado su amplia riqueza en manos de quienes le prometieron vida, y lejos de estar mejor, ha empeorado. Desangrada por la vida de los hijos que le han arrebatado, desaparecido, empobrecido. Con todo la patria se resiste a morir. Y aunque tenga que arrastrase por la historia, cargando su dolor, su sangre, su desesperac