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Bartimeo y el sínodo de la familia

Marcos  10, 46-52 Es cosa de imaginar el ambiente de enorme y contenida expectación. Después de predicar  por un tiempo la llegada inminente del Reinado de Dios, había llegado por fin el momento anunciado. Después de decidir finalmente viajar de Galilea a Jerusalén, había llegado el momento que habían soñado. Después de mil años de la promesa dada por el Señor a David, su siervo, había llegado la hora en que un descendiente de David volviera a sentarse en el trono de su Padre, el trono afincado por Yahvé para iniciar su reinado no sólo sobre Israel, sino sobre el conjunto de las naciones.  Para eso habían viajado con Jesús desde Galilea. Su ilusión era sentarse a la derecha o a la izquierda de Jesús y compartir con él el poder, el honor y la gloria. No iban a permitir que la hora esperada por siglos, que el ansiado cumplimiento de las promesas mesiánicas se retrasaran por culpa, literalmente, de un mugroso limosnero ciego apostado a la orilla del camino. Bartimeo e...

Voces del Evangelio

Marcos 10,17-31 Svetlana Aliexievich, Suetlana, como lo pronunció en inglés la académica sueca encargada de anunciar al mundo a la ganadora del Premio Nobel de Literatura de este año. No la conocía. Hurgando en internet descubrí que sólo tenía un libro publicado en español: Voces de Chernóbil: crónica del futuro . El libro comienza con una nota histórica sobre la serie de explosiones que destruyeron el reactor y el edificio del cuarto bloque energético de la Central Eléctrica Atómica de Chernóbil, situada en la frontera bielorrusa el 26 de abril de 1986. Se nos entregan datos y estadísticas.  Pero la escritora no es una novelista, mucho menos una historiadora. Es en primer lugar una periodista, y ella misma nos informa después que no hará un recreación novelada ni una crónica de lo que sucedió,  que de eso ya hay mucho. Su libro es una polifonía, y las voces que en ella hablan son las de mujeres y hombres que lo vivieron,  las voces de sus entrevistados. La primera...

"Lo que Dios ha unido..."

Marcos 10, 1-16 Un día, volviendo de la calle, Raquel preguntó a su hija Mafalda: "¿Y?... ¿Qué tal se ha portado tu hermanito?" "Bien", contestó Mafalda. "Sólo que se me ocurrió sacarle el chupón y hay que ver cómo se puso." "¡Ah, qué bonito!", la reprendió su mamá, "¡debería darte vergüenza! ¡Una grandota haciendo sufrir a un chiquito indefenso! ¿Dónde se ha visto?" Se queda pensando Mafalda, y le responde: "¿En la ONU?" Vale la pena tener en cuenta que en esta escena del Evangelio Jesús no está queriendo dar cátedra sobre el matrimonio y el divorcio, sino en primer lugar está defendiendo a la parte generalmente, pero no siempre, débil de la familia: la mujer y los niños. El asunto de fondo es si puede el varón divorciarse unilateralmente de la mujer, si puede por sí mismo arrojar sin más a su esposa a la calle.   N o estamos ante una inocente discusión de escuela o planteamiento de opiniones, Jesús está jugándose ...

La escandalosa división

Marcos 9,38-48 "Prohibido pisar el césped", leyó un día Mafalda en un jardín. "¿Y la dignidad no?", se preguntó ella. La narración de Marcos refleja la situación de las primeras comunidades cristianas. En su momento, Jesús fue un profeta itinerante, predicaba el Reino de Dios con obras y palabras, y compartió esta tarea con un grupo de discípulos, quienes compartieron su estilo de vida, de itinerancia, indefensión y vulnerabilidad. Pero donde eran recibidos invitaban a vivir los valores del Reino. Que cuidaran a los enfermos, que se aprendieran a vivir reconciliados, perdonados, compartiendo la mesa y la Palabra. Y cuando el mensaje era recibido, se iban a otro lugar. Con el tiempo, y aún varios años después del misterio pascual de Jesús, siguieron existiendo grupos de seguidores de Jesús que seguían manteniendo su estilo de vida, de predicadores itinerantes con carismas de senadores y exorcistas. Pero también existían familias, comunidades de cristianos que ...

El cirio de la Virgen del Consuelo

Juan 19,25-27 Virgen del Consuelo 15 de septiembre de 2015 A últimas fechas, varias personas han llamado a la parroquia pidiendo que, por favor, se les encienda unos momentos el cirio de la Virgen del Consuelo. A falta de otro cirio, hemos encendido el cirio pascual, que no es poca cosa, sino un fuerte y hermoso signo de la presencia del Señor Resucitado, cuya luz ha destruido para siempre la oscuridad del pecado y de la muerte. Sin embargo, me quedaba la duda sobre cuál era el cirio de la Virgen del Consuelo. Consultando a los mayores, me han contado antiguamente había un cirio en este santuario. Y cuando los fieles devotos de esta parroquia sufrían a causa de un problema grave, acudían a pedir el auxilio de nuestra Señora del Consuelo, rezaban tres salves en honor a ella, y encendían un cirio en espera de ser escuchadas sus plegarias, y alcanzados los favores pedidos. Ignoro aún cuándo comenzó esta costumbre, e ignoro también cuándo fue que se dejó de lado. Pero veo ...

Caminar con Jesús, comprender a Jesús

Marcos 8,27-35 Le sucedió a Giambattista Bodoni, Yambo, para su familia y sus amigos. Protagonista de L a misteriosa llama de la Reina Loana , novela de Umberto Eco, Yambo, vendedor de libros antiguos, despierta un día en una cama de hospital tras haber sufrido un ataque al corazón y, a pregunta del médico, no logra recordar  ni siquiera su propio nombre; menos aún reconocerá a su esposa y a sus hijos. Recuerda, sí, lo que ha leído, pero nada más. A veces en el ámbito del matrimonio también sucede que él o ella dice a su cónyuge: "¡te desconozco! ¡No eres la persona con quien me casé!"  Algo así pasó con Jesús y algo así nos pasa con  él. Un buen día, a mitad de camino y a mitad de la narración tal como nos la cuenta Marcos, Jesús hizo algo así como un examen sorpresa a sus discípulos. Hasta les sopló la pregunta, el anhelo de todo estudiante medianamente decente, los más haraganes hasta esperan la respuesta: quién es Jesús. Pareciera que Jesús quiso cerciorarse de...

Libertad de expresión; escuchar a las familias

Marcos 7,31-37 "¿Te conté que mi problema de incomunicación -preguntó un día una preocupada Susanita a Mafalda, después de haber dejado agobiado con su perorata a Miguelito-, es no poder incomunicarme?" La narración de Marcos presenta una escena curiosa en su diversidad de detalles. A primera vista parece sólo el relato de una curación, pero va más allá. Jesús se encuentra en una región fronteriza, se mueve entre zonas del judaísmo y zonas del paganismo. Le llevan a un hombro sordo y tartamudo para que le impusiera la mano. Jesús se lo llevó aparte, a solas le metió los dedos en los oídos y le tocó la lengua con saliva y, levantando los ojos al cielo, le dijo: ¡effathá!, ¡ábrete!, se le abrieron los oídos y se le destrabó la lengua y comenzó a hablar correctamente. Y Jesús ordenó a la gente que no dijera nada, pero lejos de eso, parecía que había pedido justamente lo contrario, pues lo proclamaban más y más, y decían de Jesús: ¡todo lo hace bien! Pero el final es parad...