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Sin asco y sin miedo

Marcos 5,21-43 Un día se encuentra Susanita en el parque, discutiendo con un niño por ver quién gana el columpio. Dice Susanita, aferrándose a una cadena del columpio: ¡"Tú llegaste primero, pero yo soy mujer!" Le responde el otro: "¡Mujer! ¿Y con eso, qué?" "¡Cómo que qué, degenerado!", le responde Susanita, "que estás descolumpiando a tus madres, esposas, novias, hermanas..." Alguna vez había que darle a Susanita la razón a Susanita. Y es que, ¿quién querría ser mujer en una sociedad que discrimina y mata a las mujeres?, ¿quién querría ser indígena en una sociedad que discrimina a los indígenas y se burla de ellos?, ¿quién puede vivir con honestidad su homosexualidad en una sociedad y en una Iglesia que los rechaza? La narración de Marcos es elocuente y dramática. Una mujer que lleva doce años enferma de flujo de sangre. Todos los fluidos que salen de los orificios humanos provocan impureza. Una mujer en los días en que está de malas es ...

Hijo del Padre, Hijo de José, confianza en la tormenta

Marcos 4, 35-41 En La sombra del viento , de Carlos Ruiz Zafón, un librero lleva a su hijo a conocer un lugar misterioso y secreto en el medio de los libreros: El Cementerio de los Libros Olvidados. Ahí, el papá dice a su hijo, animándolo para escoger un libro de los que ahí se encuentran: "Este lugar es un misterio, un santuario. Cada libro, cada tomo que ves, tiene un alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza la mirada por sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte." Los evangelios son libros que tienen su propia alma, su propio espíritu, el espíritu de Jesús. Y cada vez que deslizamos nuestras miradas por sus páginas, nuestros espíritus crecen y se hacen más fuertes. Eso pasa con páginas como ésta, en la que al final nos preguntamos quién es éste, a quien hasta el viento y el mar obedecen. Mi respuesta en este día del padre, es que Jesús es el ...

Semillas en manos de Dios

Marcos 4,26-34 Cuenta el evangelio que estaba Jesús enseñando a la orilla del lago, pero acudió tanta gente, que tuvo que subirse a una barca y sentarse en ella, mientras la gente permanecía en tierra. A mí me cuesta trabajo imaginar cómo es que se haría escuchar Jesús, quizá tendría pulmones de bebé, porque uno de adulto no tiene la fuerza tronante de un niño que llora. Lo cierto es sentado desde la barca enseñaba. Yo me lo imagino de pie, junto a la amurada, moviendo las manos, formando con ellas en algún momento una bocina sobre su rostro, pero el evangelista dice que enseñaba sentado, quizá sólo para subrayar la verdad y la dignidad de su enseñanza, pues los maestros enseñaban sentados. Siendo como eran, gente del campo, los oyentes de Jesús no tendrían mucha dificultad en comprender su enseñanza. Y se irían a dormir contentos y dignificados, sabiendo que Dios, el Creador de todo cuanto existe, era como uno de ellos, como un campesino, que arroja sus semillas a la tierra. Y ...

"Ni con agua bendita..."

Marcos 3,20-35 Un día estando cómodamente sentado en un sillón reposet, me dijo un amigo que me acompañaba, luego de buscar afanosamente por ambos lados de su sillón la palanca para reclinarlo: "¿Cómo echa uno aquí las patas para arriba?" Le contesté que sólo tenía que inclinarse hacia atrás con un poco de fuerza, y listo. Y así lo hizo. "¡Dios mío!", comentó, "¡estas cosas son del diablo!" Algo así nos narra la escena de Marcos. Atribuir al diablo, como si fuera un mal, lo que es de Dios. Casi al inicio del evangelio hemos visto al Espíritu Santo descender sobre Jesús en su bautismo; fue impulsado por él al desierto; con su poder venció las tentaciones; llamó a sus primeros seguidores; enseñaba en la sinagoga; curó a la suegra de Simón y al leproso que le salió furtivamente al camino; perdonó a los pecadores, al paralítico un sábado en la sinagoga; comió con los pecadores en la casa de Leví, el pecador público que cobraba los impuesta para Roma; qu...

San Jorge Bendito

Mateo 28,16-20 Un día se puso Guille enfrente de Mafalda cubierto todo por una sábana: "¡Buuuuhhhh...! ¡El fantazmaaaaaaa!" Y en un instante fugaz sólo se vio la mano de su mamá y una voz tronante: "¡Péeeeero la sábana limpia, caramba! ¡Trae para acá!" Y luego de un segundo en el que tratan de asimilar el susto, Mafalda acaricia la cabeza de Guille diciéndole: "Los fantasmas no se sabe, pero que las mamás existen, ¡existen, Guille, existen!" Dios existe. Dicen que san Jorge bendito no. Con la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II, salieron del santoral y, por lo tanto, del calendario litúrgico, varios santos cuya existencia era más bien legendaria. Entre ellos estaba san Jorge bendito, el matadragones, patrono de Inglaterra. San Jorge fue un mártir cristiano del siglo IV; soldado romano hijo de madre cristiana quien, tras la muerte de su esposo, educó a su hijo en la fe, el cual habría muerto decapitado el 23 de abril del año 303 tras el decret...

Mons. Romero y el Espíritu de Dios

Juan 20, 19-23 Jerusalén, año 28. Abril, según algunos expertos. Un hombre de carácter recio y duro como una piedra, sigue de lejos al nazareno denunciado por los líderes judíos, apresado y conducido al Palacio de Herodes, procurador romano. Su nombre es Simón, pero el Maestro lo llamará Pedro. Apenas hacía unas horas habían cenado juntos, con los demás discípulos. Jesús había anticipado lo que pasaría, pero ni él, Pedro, ni los demás, podrían entenderlo. También eso lo había anticipado Jesús, y les prometió que él se iría, pero les enviaría al Espíritu Santo, y que el Espíritu Santo vendría a ellos y les haría comprender toda la verdad. Les anticiparía que también ellos, los discípulos, serían perseguidos lo mismo que el Maestro, pero les pidió también que tuvieran ánimo y no miedo, porque Él les enviaría al Espíritu Santo como Abogado y Defensor. El Espíritu Santo. Y aun les reiteraría que vendría como Espíritu de la Verdad, Espíritu que daría gloria a Jesús mismo. La gente se...

Casa de Dios y Puerta del Cielo

Marcos 16,15-20 Con cariño para Ana, en su cumpleaños. Con cariño para mi tía Clemen, en su tercer año de vida plena. Una vez Mafalda platicaba con Felipe, mientras hacia ellos caminaba Susanita, a lo lejos: "¿Te imaginas? ¡Ir a Londres, París, Nueva York! Y luego: 'Señores, se ruega ajustarse los cinturones'. ¡Y volar! ¡Cada dos por tres volar!" Entonces Susanita, que se había acercado ya y había puesto cara de antojo, exclamó: " ¡A mí también me gustaría ser azafata!" "¿Azafata?", le contestó Mafalda, "hablamos de ministros de Economía, Susanita." Con el cielo pasa exactamente lo que pasó con Susanita: nos quedamos cortos. Es imposible describir el cielo, probar su existencia de manera tajante, científica, pero eso tampoco quiere decir que no existe. Cuando decimos "cielo", que "Jesús bajó del cielo" y, tras su resurrección "subió al cielo", es una manera de hablar, usar imágenes para evocar una...