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Como cuento de terror

Lucas 6, 27-38 «Dos noticias: 1) Hoy voy a hablar con mi esposa, tras dos años de no hacerlo. 2) Mi esposa está muerta. Falleció hace dos años, en extrañas circunstancias.» Parece un cuento de terror. Es el relato “La vida secreta de los insectos”, del volumen  Los niños de paja , de Bernardo Esquinca. La contraportada del libro dice que se trata de “historias que consiguen estremecer a tal grado que, que el lector lo pensará dos veces antes de apagar la luz.” Por eso mismo, y porque lo tenía sobre el buró junto a mi cama, fue que lo leí esta madrugada de insomnio provocada por un furioso ataque de mosquitos, que mereció una reacción de la misma intensidad. Cuando volví a sentir sueño y apagué la luz, casi al instante, cuando ya mi consciencia se perdía en los misterios del estado inconsciente, ¡sonó el despertador! Como cuento de terror.  De repente el evangelio se nos presenta como si fuera un cuento de terror, espanta: amar al enemigo, perdonar al que ofende, poner...

El sentimiento que no es nuestro

Lucas 6,17-26 Me hace falta otro viaje a Francia, al menos otro. Éste sólo para recorrer París en clave de  Rayuela , para conocer los escenarios en los que Julio Cortázar dio vida a esos personajes que traigo más que tatuados, cicatrizados en el alma; para buscar a la Maga sobre los puentes, para caminar con Horacio Oliveira a tomar mate amargo en el Club de la Serpiente. Para buscar uno de esos cuartos oscuros dentro del cual, a las dos de la mañana, la Maga prepara café, ingenua como siempre, pendiente de la hora para dar la medicina a su pequeño Rocamadour, creyendo que duerme mucho, cuando hace rato que está muerto; Oliveira, Etienne, Roland y Gregorovius discurren y filosofan junto a una estufa; y el vecino de arriba mata cucarachas.  Es la historia que ocurre en la primera parte de la novela, “Del lado de allá”, en París. La segunda parte transcurre “Del lado de acá”, en Buenos Aires. La vida bien podría ser vista así también, “del lado de allá”, y “del lado de...

El peligro de las "historias únicas"

Lucas 4,21-30 La flor púrpura,  novela de la nigeriana Chimamanda Ngozi comienza con una fortísima escena en la cual el padre avienta su misal a una vitrina, enojado porque su hijo Jaja no comulgó en misa de Domingo de Ramos. En alguna ocasión, esta escritora dio una conferencia sobre el peligro de las historias únicas. En ella contó su experiencia como lectora y escritora precoz, en la cual las historias que leía tenían personajes blancos que comían manzanas y hablaban del clima, lo que no pasaba en Nigeria, donde se comen mangos. Cuando fue a estudiar literatura a Estados Unidos, le preguntaba su compañera de cuarto dónde había aprendido a hablar inglés, que es el idioma oficial de Nigeria; también le pidió escuchar música de su tribu; ella le puso una canción de Mariah Carey. Advierte que el poder es indispensable para imponer una sola visión. Narra cómo es que ella misma se descubrió cómplice de esta mentalidad cuando, de visita en Guadalajara, se dio cuenta que los mexi...

Con su estilo y bajo su fuerza

Lucas 1,1-4;4,14-21 Creo que a todos nos ha pasado que hemos llegado al cine y dudamos un momento entre ingresar a la sala o pasar primero al baño; decidimos ir al cine, porque ya está por empezar la proyección; y a los cinco minutos descubrimos —no sin cierto espanto— que no, no aguantamos, así que vamos al baño y volvemos y pensamos que seguro que lo que no vimos no es importante, y resulta que justo en esas escenas que no vimos, se comunicaron las claves para entender lo que sigue. Algo así pasa con esta selección de versículos del evangelio de san Lucas. El liturgista nos puso el evangelio desde el inicio, se fue al baño, y cuando regresó, Jesús ya estaba de regreso en Nazaret, proclamando el texto de Isaías en la sinagoga. Sin embargo, son claves las escenas previas.  Primero, la concepción de Juan. En su misericordia, Dios concedió a Isabel un hijo, cuando parecía que moriría anciana y sin hijos, compadecida por la gente, por haber sido estéril; pero el Señor la reiv...

Como el Rey León. El Bautismo del Señor

Lucas 3,15-16.22-22 Creo todos hemos escuchado alguna vez el sonoro grito con que empieza el musical del Rey León: “¡Nants ingonyama bagithi Baba!” Para más de uno suena a algo así como “¡la cigüeña…!” Y tiene lógica la asociación, más allá de los sonidos. Es Rafiki, el mono chamán, quien abre el musical en el momento del alba, cuando el sol, enorme, redondo, intenso despunta tiñendo el cielo de naranja, mientras la neblina se disipa y los animales de la sabana, los antílopes, las jirafas, el elefante y los rinocerontes salen de todas partes de entre el público y se congregan frente al peñasco que, girando lentamente, se va poniendo al centro del escenario, adonde Mufasa, el Rey León, sube, llevando entre sus brazos, con orgullo a su cachorro primogénito, que será presentado a todos los convocados. Será Rafiki la encargada de los rituales de bienvenida y de levantarlo muy en alto frente a todos, para que todos lo reciban como al hijo del Rey. Es emotiva y muy emocionante, desde el...

El cuarto Rey Mago y el otro cuarto Rey Mago

Mateo 2,1-11 La mañana del seis de enero, Mafalda entró como torbellino al cuarto de sus papás, gritando como loca desquiciada: “¡Los Reyes! ¡Llegaron los Reyes!” En cuanto pudo reaccionar, el papá exclamó: “¡La Revolución Francesa es un poroto comparado con lo que en este momento pienso de la monarquía!” La verdad es que en torno a los personajes de los Reyes Magos hay mucho de leyenda; es como el teléfono descompuesto. De ellos hicimos reyes, de su ciencia astronómica hicimos magia; les dimos tres nombres y les adjudicamos tres procedencias diversas y, en consecuencia, diferentes colores de piel.  Lewis Wallace comienza su célebre novela  Ben Hur  con el encuentro de los tres sabios: Gaspar, de Grecia; Melchor, de la India; y Baltasar, de Egipto. Los tresse presentaron contando sus historias; cómo fue que ni la sabiduría ni el determinismo de sus diferentes pueblos saciaban la sed de su corazón, así que, movidos por el Espíritu de Dios, se pusieron en camino en b...

Año nuevo: Al estilo de Joaquín Sabina

La mañana del pasado sábado 29 de diciembre leí la columna de Jorge Ramos, publicada por   Reforma , llamada “El cielo y los superhumanos”. En ella, el famoso periodista hispano da cuenta de dos libros que leyó en este 2018 que está por concluir, aquéllos con los que se quedaría si tuviera que elegir entre todos los que leyó.     Ellos son   Breves respuestas a las grandes preguntas , de Stephen Haeking; y Sapiens.   De animales a dioses , de Yuval Noah Harari. Y se detiene en lo que llama “el asunto de lo que ocurre cuando morimos, y las historias que nos inventamos”. Sobra decir que ni el astrónomo inglés, muerto este año, ni el joven historiador israelí creen en Dios. El primero dice que ni siquiera le preocupa demostrar que Dios no existe, el segundo lo considera un ejemplo de lo que podemos nombrar y no existe. Ambos quieren, dicen, conformarse con una manera racional de explicarse el universo.   Ya hace cuatro siglos, Blaise Pascal, filósofo, a...